El arquero habría disputado gran parte del segundo tiempo con molestias en su mano y podría presentar una fractura en uno de sus dedos.
Everton venció por 3-1 a Cobresal en el Estadio Sausalito, pero una de las situaciones que marcó el encuentro fue la condición física de su portero Ignacio González, quien habría continuado jugando pese a estar lesionado.
El guardameta habría resentido una dolencia en su mano durante el desarrollo del partido, aunque decidió mantenerse en cancha durante gran parte del segundo tiempo, mostrando resistencia ante las molestias.
A la espera de los exámenes médicos, las primeras informaciones apuntan a una posible fractura en uno de sus dedos, lo que podría comprometer su presencia en los próximos compromisos del equipo oro y cielo.
La situación mantiene en alerta al cuerpo técnico de Everton, considerando la importancia del arquero en el funcionamiento del equipo en este inicio de temporada.







