Santiago Wanderers pasó en pocos días de la gloria continental a una profunda crisis interna. La salida de Felipe Salinas de la banca de la Sub 20, tras conquistar la histórica Copa Libertadores de la categoría, desató un quiebre que golpea directamente al proyecto formativo del club.
El entrenador, junto a su ayudante Osvaldo Cataldo, presentó su renuncia poniendo fin abrupto al proceso más exitoso de los últimos años en el fútbol joven caturro. La decisión, según información del periodista Diego Mora, no responde a motivos deportivos, sino a un conflicto directo con la dirigencia que terminó por hacer insostenible su continuidad.
La tensión escaló aún más tras las declaraciones del presidente de la institución, Reinaldo Sánchez, quien reconoció su intervención en el proceso en conversación con RedGol. “No sé, no tengo idea, de verdad te digo. Salinas ni siquiera iba a ir, yo lo mandé, estaba de ayudante de Francisco Palladino. No tengo idea, yo no sé nada”, señaló, generando mayor incertidumbre y molestia en el entorno del club.
Sus palabras dejaron en evidencia la fragilidad del respaldo institucional al cuerpo técnico, incluso después de haber alcanzado uno de los hitos más importantes en la historia reciente de Wanderers. La salida de Salinas no solo implica perder al líder del equipo campeón, sino también interrumpir un proyecto que venía consolidándose y que había demostrado competitividad a nivel continental.
De acuerdo a los antecedentes, el conflicto se habría originado tras decisiones dirigenciales que afectaron a parte del staff, incluyendo a una coordinadora clave en el funcionamiento del plantel. A esto se sumaron nuevas diferencias internas que terminaron por tensionar definitivamente la relación.
¿Felipe Salinas sigue o se va?
Por otro lado, el periodista Nicolás Ríos informó que el Director Técnico sub-20 sigue en la institución.







