Santiago Wanderers Sub 20 escribió la página más importante de su historia al consagrarse campeón de la Copa Libertadores de la categoría tras vencer en la final a Flamengo, vigente bicampeón del torneo, en una definición dramática que se resolvió en penales.
El cuadro caturro protagonizó un partido de alto nivel desde el inicio, plantándose de igual a igual ante el poderoso elenco brasileño. La primera gran ocasión fue para los porteños, con Ignacio Flores liderando el ataque y exigiendo al arquero rival con un potente remate que avisó las intenciones del Decano.
Con el correr de los minutos, Flamengo comenzó a imponer su jerarquía, pero se encontró con una figura clave: Fabiano Avello. El portero wanderino sostuvo al equipo con intervenciones decisivas, incluyendo atajadas fundamentales ante remates de distancia que amenazaban con abrir el marcador antes del descanso.
En el segundo tiempo, el conjunto brasileño elevó la presión y el partido se volvió más físico. Aun así, Wanderers resistió con orden y carácter, mientras también generaba peligro, como en un remate de media distancia de Amaro Silva que obligó a una gran respuesta del arquero del “Mengao”.
El quiebre del partido llegó al minuto 66, cuando Alan abrió la cuenta para Flamengo con un remate cruzado que, pese al esfuerzo de Avello, terminó en gol. A partir de ahí, el desgaste comenzó a sentirse en el equipo chileno, aunque nunca dejó de luchar.
Cuando parecía que el título se escapaba, apareció el corazón caturro. A los 89 minutos, una gran jugada colectiva terminó con un remate de Ignacio Flores que el arquero no logró contener, dejando el rebote servido para Sebastián Vargas, quien marcó el 1-1 y llevó la final a los penales.
Desde los doce pasos, la tensión fue total. Flamengo falló su primer lanzamiento, mientras Wanderers mostró gran eficacia. El momento decisivo quedó en los pies de Ignacio Flores, quien con personalidad convirtió el penal que selló el título y desató la celebración.
Santiago Wanderers Sub 20 se consagró campeón de la Copa Libertadores, logrando un hito histórico para el club y para el fútbol chileno. Un equipo que supo competir, resistir y creer hasta el final para alcanzar la gloria continental. El puerto celebra: el Decano vuelve a hacer historia.







