El cuadro viñamarino se prepara para visitar a Universidad de Concepción en medio del interinato de Davis González y con la presión de revertir una racha negativa.
La incertidumbre sigue marcando el presente de Everton de Viña del Mar. Mientras la dirigencia continúa evaluando al próximo entrenador en un arranque de temporada complejo, el plantel ya centra su preparación en el duelo de este domingo al mediodía frente a Universidad de Concepción, en el estadio Ester Roa Rebolledo, por una nueva jornada de la Liga de Primera.
El equipo ruletero arrastra una preocupante seguidilla de derrotas que se extiende desde el cierre de la temporada pasada hasta el inicio del actual campeonato, escenario que elevó la presión y derivó en un nuevo proceso de transición. De manera inmediata, los trabajos están siendo liderados por el cuerpo técnico institucional, con Davis González a la cabeza y el apoyo de Julio Barroso.
Para González, no se trata de una experiencia nueva. El 11 de marzo de 2024 ya asumió la conducción del primer equipo en un contexto similar y logró un resultado que permanece en la memoria de los hinchas: la victoria por 4-2 ante Universidad Católica en el estadio Santa Laura, en uno de los mejores partidos ofensivos de Everton en los últimos años.
En ese encuentro frente a la UC, el técnico dispuso un esquema 4-3-3 con Ignacio González en el arco; Tomás Asta-Buruaga, Diego Oyarzún, Nicolás Baeza y Felipe Campos en defensa; Benjamín Berríos, Álvaro Madrid y Federico Martínez en el mediocampo; y un tridente ofensivo compuesto por Rodrigo Contreras, Kevin Méndez y Braian Martínez. Everton fue intenso, profundo por las bandas y efectivo en los momentos clave, sellando una goleada que marcó un hito.
Ahora, de cara al compromiso ante la “UdeC”, creemos que el cuerpo técnico evalúa repetir la estructura táctica, aunque con los nombres más fuertes actualmente disponibles en el plantel. La formación probable considera a Ignacio González; Diego Oyarzún, Hugo Magallanes, Vicente Fernández y Cristopher Barrera en defensa; Villalpando, Berríos y Moya en el mediocampo; dejando en ataque a Julián Alfaro, Alan Medina y Cristian Palacios.
Así, Everton afrontaría un nuevo desafío en medio de la reestructuración, con la esperanza de que este interinato vuelva a provocar una reacción positiva, tal como ocurrió hace menos de un año frente a Universidad Católica.






