El cierre de las oficinas del organismo rector del fútbol chileno generó molestia entre los dirigentes, quienes exigieron explicaciones y plantearon la necesidad de establecer responsabilidades administrativas.
La clausura de la sede de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), vigente desde el pasado 28 de octubre, continúa generando cuestionamientos hacia la gestión de su presidente, Pablo Milad. Durante una reunión telemática con los presidentes de los clubes, varios dirigentes manifestaron su preocupación por la situación y solicitaron explicaciones sobre los hechos que provocaron el cierre de las instalaciones.
Ante las críticas, Milad sostuvo que la prioridad debía centrarse en encontrar soluciones para normalizar el funcionamiento del organismo, antes de determinar las eventuales responsabilidades de quienes participaron en las decisiones administrativas que derivaron en la clausura.
Dirigentes solicitan auditoría y responsabilidades
Uno de los planteamientos más relevantes fue realizado por Sabino Aguad, quien propuso efectuar una auditoría para revisar los procedimientos administrativos y las decisiones que llevaron al cierre de la sede institucional.
La iniciativa busca esclarecer las circunstancias que provocaron la medida y establecer posibles responsabilidades dentro de la administración de la ANFP.
Por su parte, desde Deportes La Serena expresaron preocupación por el impacto reputacional que representa esta situación para el fútbol chileno, considerando la exposición pública que ha generado la clausura de las oficinas del organismo.
Preocupación por los complejos Fernando Riera y Juan Pinto Durán
La reunión también abordó las gestiones que mantiene la ANFP con el alcalde de Macul, Eduardo Espinoza, ante la posibilidad de que otros recintos vinculados al fútbol nacional enfrenten dificultades administrativas similares.
En particular, existe preocupación por la situación de los complejos Fernando Riera y Juan Pinto Durán, instalaciones fundamentales para el funcionamiento y preparación de las selecciones nacionales.
El objetivo de las conversaciones es evitar que ambos recintos enfrenten medidas de clausura como las aplicadas a la sede ubicada en Peñalolén.
Mientras continúan las gestiones para solucionar el problema, la administración de Pablo Milad enfrenta nuevos cuestionamientos por parte de los clubes, que esperan explicaciones y medidas concretas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.







