La compleja situación de Unión La Calera revive el recuerdo de Rangers de Talca, club que descendió en 2014 cuando era administrado por Ricardo y Sebastián Pini, actuales controladores del conjunto cementero.
Unión La Calera atraviesa un delicado momento en la Liga de Primera y su lucha por evitar el descenso pone nuevamente el foco sobre la administración del club. En ese escenario aparece un antecedente de sus actuales propietarios, los hermanos argentinos Ricardo y Sebastián Pini, relacionado con su anterior experiencia en Rangers de Talca.
Los empresarios adquirieron Rangers a fines de 2010, después del proceso de quiebra del club, y encabezaron Rojinegro S.A.D.P. Durante aquella administración, el conjunto talquino terminó descendiendo a Primera B el 19 de abril de 2014, luego de caer por 2-0 frente a Audax Italiano en el Estadio Fiscal de Talca. Tras perder la categoría, los Pini posteriormente vendieron su participación a inversionistas locales.
La historia en Unión La Calera comenzó en agosto de 2015, cuando los hermanos se incorporaron a la propiedad en una sociedad que también contó con Christian Bragarnik. Deportivamente, aquella etapa terminó siendo completamente diferente: el club regresó a Primera División en 2017 y posteriormente alcanzó uno de los periodos más exitosos de su historia.
Los cementeros fueron subcampeones del fútbol chileno en 2020 y consiguieron clasificaciones internacionales, incluyendo participaciones en Copa Sudamericana y su histórica llegada a la fase de grupos de Copa Libertadores. Bragarnik tuvo participación en la propiedad durante este periodo de crecimiento deportivo.
El escenario societario cambió el 11 de marzo de 2026. Bragarnik vendió la totalidad de su participación a Ricardo y Sebastián Pini, quienes asumieron el control total de Unión La Calera. La operación fue informada mediante un Hecho Esencial presentado ante la Comisión para el Mercado Financiero.
Ahora, sin Bragarnik en la propiedad y con los hermanos Pini al mando, el presente deportivo vuelve a encender las alarmas. Unión La Calera no logra remontar en la Liga de Primera y se encuentra seriamente comprometido en la lucha por la permanencia.
El antecedente de Rangers no determina lo que ocurrirá con los cementeros, pero inevitablemente aparece como una señal de preocupación ante el escenario actual. La Calera necesita reaccionar en cancha para evitar que una administración encabezada por los Pini vuelva a convivir con un descenso a Primera B.







