El arquero de Unión San Felipe contó que su hijo permaneció 11 días intubado en la UCI y actualmente se encuentra en rehabilitación.
Más allá de la derrota por 1-0 ante Universidad de Chile y la eliminación de Unión San Felipe de la Copa Chile, Leandro Cañete protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada. El guardameta reveló entre lágrimas la compleja situación familiar que enfrentó durante las últimas semanas debido al delicado estado de salud de su hijo.
“Fue en las últimas semanas. Después de la final del mundo estuvo en la UCI, grave, intubado por once días y pensé que no aguantaba”, relató Cañete, dando a conocer la gravedad de un episodio que lo llevó a ausentarse de algunos entrenamientos para acompañar a su familia.
El arquero aprovechó también la instancia para reconocer a quienes estuvieron junto a él durante este difícil periodo. “Agradecerle a mi mujer, que fue una gran compañera, al club que me permitió faltar a los entrenamientos y es una situación que no se la deseo a ningún padre”, expresó.
En medio de la emoción, Cañete entregó una noticia alentadora sobre la recuperación de su hijo. Después de permanecer 11 días intubado, actualmente continúa avanzando en un proceso de rehabilitación que ya comienza a mostrar importantes progresos.
“Gracias a Dios está en rehabilitación, llevamos 17 días. Hoy volvió a caminar, a comer y eso para mí es un logro muy importante. Ya pasó lo peor”, señaló el guardameta de Unión San Felipe.
Las palabras del portero entregaron una dimensión completamente diferente a lo ocurrido dentro de la cancha. Mientras Unión San Felipe cerró su participación en la Copa Chile tras caer por la cuenta mínima frente a Universidad de Chile, para Cañete el resultado deportivo quedó inevitablemente en un segundo plano.
Su principal victoria durante estas semanas ocurrió lejos del fútbol: ver nuevamente a su hijo caminar y comer después de atravesar uno de los momentos más difíciles para su familia. Una situación que el propio arquero resumió asegurando que, afortunadamente, “ya pasó lo peor”.







