El delantero de Wanderers aclaró a Quinta Tribuna su particular festejo y descartó que estuviera dirigido a sus excompañeros o hinchas ariqueños.
Marcos Camarda fue uno de los grandes protagonistas del empate 1-1 entre Santiago Wanderers y San Marcos de Arica por la fecha 19 de la Liga de Ascenso. El uruguayo convirtió de penal el empate caturro a los 82 minutos y posteriormente celebró con un “Topo Gigio” frente a la banca de su antiguo club, gesto que rápidamente llamó la atención en Playa Ancha.
En conversación con Quinta Tribuna, Camarda explicó las razones detrás de su celebración y fue enfático en aclarar que el mensaje no estaba dirigido hacia sus excompañeros ni contra los seguidores de San Marcos de Arica, institución por la que aseguró mantener un especial cariño.
“Lo tenía que hacer. También aclarar que no era para mis compañeros ni mucho menos para la gente. En Uruguay hay un dicho: ‘el que le quepa el poncho, que se lo ponga’”, comenzó señalando el atacante después del encuentro disputado ante 4.004 espectadores en el Estadio Elías Figueroa Brander.
Camarda profundizó en su explicación y reconoció que durante su etapa en Arica atravesó momentos complejos, destacando especialmente el respaldo que recibió de sus compañeros y los hinchas. “La verdad que yo a Arica le tengo un cariño terrible, le tengo cualquier cariño a la gente y lo mismo a mis compañeros, pero también gente se portó mal conmigo y la verdad que tampoco puedo dejar pasar eso”, expresó.
El delantero agregó que vivió “años difíciles” y reiteró que tanto el plantel como los seguidores estuvieron junto a él durante esos momentos. Sin entregar nombres ni identificar directamente a los destinatarios del festejo, cerró nuevamente con la misma frase: “Hay gente que se portó mal y, si le quepa el poncho, que se lo ponga nomás”.
Su gol terminó siendo fundamental para Wanderers. El Decano jugaba con uno menos por la expulsión de Leandro Navarro y perdía 1-0 cuando Camarda convirtió desde los doce pasos para rescatar un punto. Sin embargo, además del empate, quedó una celebración con historia detrás y un mensaje cuyo destinatario el propio delantero prefirió no revelar.







